jueves, 21 de mayo de 2009

Quiero verte llegar...

Esther miraba la computadora mientras pensaba, volteó, suspiró y no llegaba. Trataba de no parecer desesperada aunque por dentro­­ ansiaba que cruzara la puerta , la saludara , que llegara. Entonces Hugo entró al salón , la saludó , entregó el trabajo final y entonces Esther sonrió

Espejos

Hugo se vio al espejo como todos los días, sólo que esa vez su figura no se reflejó. Trató con otro espejo y hasta con el retrovisor del auto pero, su reflejo no aparecía. Pasaron muchos meses de no poderse peinar, de no saber si la ropa le quedaba bien , de no poderse afeitar, de no recordar como era su rostro y un día apareció. ¿Por qué te fuiste? Preguntó Hugo mirando su reflejo aún más vivo y fresco que la última vez, Porque me canse de ser tu, respondió el espejo.